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por Julio
Luzardo
Ya
nos encontramos a cinco años de la puesta en
marcha de la Ley 814 de fomento al cine en
Colombia. Consideramos que ya hay suficiente
experiencia adquirida para hacer una evaluación
a fondo de los alcances de la Ley, de lo logrado
hasta el día de hoy y de intentar responder la
pregunta "¿Es rentable el cine en Colombia?"
Colombia es un país que no cuenta
con una verdadera industria de cine. Es un país
donde se
hacen
películas irregularmente, pero no es un país que
produzca
películas con cierta continuidad o que tenga una
infraestructura económica viable para sostener
esa industria, por pequeña que sea. Hasta ahora
no han existido grandes empresas, ni grandes
capitales involucrados en el medio. Desde sus
inicios en el año 1922, el cine colombiano sólo
ha producido un poco más de 200 títulos, una
suma ínfima si se compara con otros países. Los
laboratorios cinematográficos desaparecieron
hace muchos años ante la falta de trabajo
sostenido. Sin embargo, de vez en cuando hay
un “boom” que hace pensar que al fin va a nacer
el cine en Colombia, generalmente inspirados en
nuevas leyes o en apoyos estatales que sufren
los vaivenes de los gobiernos de turno. Pero la realidad es que cada película que se
hace es una aventura singularmente azarosa que
despega con un sueño y generalmente termina en
una pesadilla, por inexperiencia, falta de
conocimiento del medio y mal manejo de los
recursos disponibles.
A finales del
año 2003 se comenzó a reglamentar la Ley 814 a
través del Consejo Nacional de las Artes y
Cultura en Cinematografía, CNACC, junto con el
decidido apoyo de la Dirección de Cinematografía
del Ministerio de Cultura y en el 2004 se
empezaron a ver los frutos y los alcances de la
Ley con el apoyo en la posproducción, promoción
y eventual distribución de las películas
Malamor, El Rey, Colombianos una acto de fe, La
sombra del caminante, Perder es cuestión de
método, Sumas y restas, Sin Amparo y La
historia del baúl rosado, películas que de
cierta forma estaban estancadas y que
agradecieron efusivamente los dineros del Fondo
de Cinematografía que les permitió salir a las
salas de cine con relativo éxito.

En el 2005 se
estrenó la película Rosario Tijeras, que
se produjo sin ayuda del Fondo, pero que le
abrió las puertas de la esperanza al cine
nacional al lograr una taquilla por encima de un
millón de espectadores, caso que no se veía
desde el año 1994, 11 años atrás, con la
película La estrategia del caracol de
Sergio Cabrera. Esta clara muestra de las
posibilidades de taquilla de una película
colombiana sirvió para que el medio desempolvara
viejos proyectos y los nuevos cineastas, recién
salidos de las aulas universitarias, empezaran a
mandar sus proyectos a las convocatorias del FDC
(Fondo de Cinematografía) para ver si la suerte
les sonreía y podían hacer realidad sus sueños
de celuloide.
El año
siguiente (el 2006) se realizó la primer
convocatoria de Producción o Realización de
largometrajes, de donde salieron cuatro
proyectos (Soñar no cuesta nada, Bluff, Al
final del espectro y Satanás), que
fueron claves en la creación del llamado "boom"
del cine colombiano y cambiaron la actitud del
público al encontrarse con cuatro proyectos
maduros, bien realizados, bien actuados,
técnicamente impecables, con imagen y sonido a
la altura de cualquier película extranjera. El
cine colombiano se volvió en poco tiempo un
producto de orgullo para el espectador y acudió
a sus exhibiciones con gusto y sin complejos.
El total de asistentes al cine
colombiano en el 2005 fue de 1’867.036
espectadores. Es decir que el cine colombiano
con sólo 8 películas, 4.4 % del mercado de los
largometrajes estrenados, logró el 11.44% de los
espectadores totales del año en el país. En el
2006 volvió a dominar la taquilla con 7
películas que lograron más de tres millones de
espectadores y una de ellas, Soñar no cuesta
nada, se volvió la líder absoluta del año al
lograr unas entradas de 1'200.000 espectadores.

En el 2007 las
películas Bluff, Satanás, Esto huele
mal y Muertos de susto, sacaron
la cara por el cine nacional, pero las otras 7
películas que las acompañaron durante el año,
tuvieron un comportamiento mediocre y
demostraron claramente que el público sólo va a
ver lo que le interesa y no por su nacionalidad.
Ahora en el 2008, Colombia vuelve a liderar con
Paraíso travel, la película más
taquillera del primer semestre del año, pero cada película nacional
ha tenido que defenderse con su propia calidad.
Sin embargo, aquí en el país, en promedio
general, el cine colombiano tiene mayor taquilla
que las películas de Hollywood y de otras partes
del mundo.
Los buenos
resultados logrados
Por lo que
podemos ver con las cifras anteriores, el cine
colombiano ha logrado captar un público muy
grande para sus producciones y a pesar de sus detractores, que no hay una
continuidad en la exhibición de sus proyectos,
que no tiene una calidad "standard" en sus
temáticas y tratamientos, ha logrado crear una
buena imagen en los últimos años y ha abonado el
camino para nuevas películas.

El apoyo del
FDC e Ibermedia y la taquilla
Desde que se
creó la Ley se han exhibido 38 largometrajes
colombianos en el país, de los cuales 32 (el
84.21%) recibieron 6.291 millones de pesos del
FDC y 810.000 dólares de Ibermedia, que serían
más o menos 7.696 millones en total en un plazo
de unos cuatro años. Según las cifras publicadas
por Proimágenes, el ente regulador de los
dineros de la Ley, estas 38 películas tuvieron
9'647.520 espectadores
repartidos de la siguiente forma:
| |
|
Apoyos |
|
|
Película |
Espectadores |
FDC-Ibermedia |
Fecha |
|
|
|
|
|
|
Soñar No Cuesta Nada |
1.198.172 |
490.000.000 |
2006 |
|
Rosario Tijeras |
1.053.030 |
120.000.000 |
2005 |
|
Paraíso Travel |
888.409 |
370.000.000 |
2008 |
|
Muertos de Susto |
670.000 |
0 |
2007 |
|
Bluff |
494.186 |
370.000.000 |
2007 |
|
Satanás |
465.407 |
683.180.000 |
2007 |
|
Mi Abuelo, Mi Papá y Yo |
457.196 |
0 |
2005 |
|
Esto Huele Mal |
422.531 |
370.000.000 |
2007 |
|
Cartas del Gordo |
412.984 |
120.000.000 |
2006 |
|
Karmma |
412.884 |
120.000.000 |
2006 |
|
El Colombian Dream |
377.692 |
220.000.000 |
2006 |
|
El Rey |
373.000 |
100.000.000 |
2004 |
|
María Llena Eres de Gracia |
315.633 |
120.000.000 |
2005 |
|
Al Final del Espectro |
315.010 |
490.000.000 |
2006 |
|
Perro Come Perro |
291.715 |
165.030.000 |
2008 |
|
Perder es Cuestión de Método |
252.710 |
184.324.029 |
2005 |
|
Sumas y Restas |
247.125 |
515.000.000 |
2005 |
|
Dios Los Junta y Ellos Se Separan |
243.000 |
120.000.000 |
2006 |
|
La Esquina |
172.847 |
0 |
2004 |
|
La Ministra Inmoral |
137.963 |
0 |
2007 |
|
El Trato |
80.577 |
354.671.400 |
2006 |
|
El ángel del acordeón |
68.038 |
370.000.000 |
2008 |
|
Entre Sábanas |
66.642 |
0 |
2008 |
|
Colombianos, un acto de fe |
54.000 |
100.000.000 |
2004 |
|
La Boda del Gringo |
40.828 |
0 |
2007 |
|
Apocalipsur |
26.526 |
60.000.000 |
2007 |
|
Buscando a Miguel |
20.431 |
120.000.000 |
2007 |
|
Cuando Rompen Las Olas |
18.643 |
160.598.840 |
2006 |
|
La Historia del Baúl Rosado |
18.329 |
619.500.000 |
2005 |
|
El Esmeraldero |
13.000 |
0 |
2004 |
|
La Sombra del Caminante |
7.834 |
80.000.000 |
2005 |
|
El Sueño del Paraíso |
7.500 |
0 |
2007 |
|
Yo soy otro |
6.131 |
145.000.000 |
2008 |
|
Archivos Privados de Pablo Escobar |
5.500 |
0 |
2004 |
|
Juana Tenía el Pelo de Oro |
4.540 |
100.000.000 |
2007 |
|
Malamor |
3.500 |
160.000.000 |
2004 |
|
Sin Amparo |
2.075 |
615.750.000 |
2005 |
|
Polvo de Angel |
1.932 |
253.550.000 |
2008 |
|
|
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|
|
|
|
|
|
|
|
38
Películas |
9.647.520 |
$
7.696.604.269 |
|
Evaluación
general de ganancia o rentabilidad
Sin entrar en
mayores detalles, estas 38 películas han contado
con $7.696 millones de auxilios en sus diferentes
etapas de producción y promoción del FDC y de Ibermedia,
han recuperado más o menos $21.224 millones en taquilla, para un total de
$28.921 millones, de los cuales han tenido que
descontar aproximadamente un 15% para el Canal
RCN o Caracol en los casos de utilización de sus
servicios en la promoción de las películas. Sin
tener datos exactos sobre los costos reales de
las películas ya que los productores siempre
"inflan" las cifras, hemos calculado un costo
promedio basado en experiencia propia de muchos
años, que nos da un costo aproximado de $46.630
millones para el grupo, dejando un saldo en rojo
de $20.054 millones después de hacer los
descuentos reglamentarios.
Aunque
calculamos que más o menos el 84% de las
películas perdieron plata, algunas mucho más que
otras, hay seis producciones que lograron salir
aflote, Soñar No Cuesta Nada, Muertos de
Susto, Bluff, Mi Abuelo, Mi Papá y Yo, Cartas
del Gordo, y Al Final del Espectro.
Hay otras cuantas que están en el borde entre la
ganancia y la pérdida y posiblemente logren
salvar sus costos de producción con algunas
ventas en el exterior, a la vez que otras
definitivamente se ahogaron en el inmenso mar del
fracaso económico.
Algunas de las
que más taquilla, como Rosario Tijeras,
a la vez fueron las más costosas y
cayeron en la evaluación final al no cubrir sus
excesivos gastos de producción.

Éxito o
fracaso, ésa es la pregunta
Tres de las películas más
taquilleras del grupo (Rosario Tijeras,
Paraíso Travel y Satanás) fueron
adaptaciones de libros exitosos y la cuarta (Soñar
No Cuesta Nada) utilizó un evento muy
publicitado de la vida real para lograr captar
al público. La fuerza promocional de los canales
de televisión, RCN y Caracol, lograron colocar
varias películas bien escogidas por encima de
los 400.000 espectadores, pero en otros casos
como los de La Ministra Inmoral, El
Angel del Acordeón, Te amo, Ana Elisa y Los
actores del conflicto ni siquiera ese apoyo sirvió
para impulsar películas que no eran del gusto
del público. La excesiva violencia de Perro
Come Perro, historias como el secuestro de
La Milagrosa, la guerra interna colombiano
de
Los actores del conflicto y el estilo
cómico-farsa de
Te amo, Ana Elisa demuestran claramente que ese
tipo de temas no son los favoritos a la hora de
pagar la boleta, especialmente de las mujeres
que son la fuerza decisoria de la escogencia de
cine para ver.
El caso de
Dago García

Al
cine colombiano le ha faltado una empresa grande
con mucho capital de riesgo para liderarla o por
lo menos darle una continuidad a los eternos
intentos individuales, y muchas veces fallidos,
que ha sido la característica de este medio en
el país. RCN Cine lo está intentando a través
del apoyo publicitario en televisión que se le
ha brindado a varias películas nacionales, que a
la vez han sido algunas de las más taquilleras. El Canal
Caracol, mucho más selectivo y aislado, ha
apoyado decisivamente y casi en exclusividad
total a Dago García, su escritor y director
creativo de programación. Desde hace varios años
Dago ha institucionalizado su película familiar
de Navidad al estrenar una cinta cada año en la
que es tradicionalmente la mejor fecha desde el
punto de vista cinematográfico, el 25 de
Diciembre. Sus películas normalmente tienen
taquillas por encima de los 400.00 espectadores
y últimamente logró pasar de los 600.000 con
Muertos de Susto. Su ejemplo es inigualable
en el cine colombiano y se parece al de
Gustavo Nieto Roa cuando trabajaba con "El
Gordo" Benjumea, pero mucho más organizado y
consecuente en sus acciones. Gracias al apoyo
decidido de Caracol y sus prebendas colaterales,
Dago logra producir sus películas de una manera
industrial a más bajo costo que cualquier otro
productor y es el único en Colombia que puede
predecir más o menos sus ganancias con una
exactitud casi milimétrica. Sin embargo, como no
hay nada perfecto y mucho menos en
el cine, Dago tiene su talón de Aquiles y es la
formula familiar que ha utilizado en casi todas
sus películas, que parecen hechas en serie y
carecen de características individuales. Cada
vez que se aleja de la formula, como en La
Esquina, fracasa. Al no tener una producción
más grande y más variada, sino su película
acostumbrada de Navidad, un fracaso es mortal
para la estructura financiera de su empresa y
necesita varias películas exitosas (en igual
número de años) para volver a recuperarse del
error. Este año está haciendo un nuevo giro
peligroso con una película que ha tenido varios
títulos, pero parece que La Captura es
el definitivo. Concursó con ella en la
convocatoria de Posproducción de FDC de este año
y no fue premiada, pero eso no significa mucho
ya que el jurado de esa modalidad decidió
escoger dos documentales sin grandes
pretensiones (y sin ninguna posibilidad de éxito
en taquilla) por encima de películas
precisamente como la de Dago, Del amor y
otros demonios, La vida era en serio, etc.,
que hacen parte de los errores
cometidos por el honorable jurado extranjero de
este año (y que sirve de tema para otro artículo
en el futuro). La Captura es un proyecto
que imita muy de cerca a Apocalipsis Ahora
de Francis Ford Coppola y es muy parecida en
tono a La Milagrosa, así que las
posibilidades de repetir sus éxitos familiares
anteriores es bastante lejano, pero en esta
ruleta del
cine sólo el público tiene la última palabra.
En CMO
Producciones soñar no cuesta nada

A
veces los éxitos fuera de serie como Soñar no
cuesta nada en cine y Betty la Fea en
televisión son fenómenos que se salen de los
parámetros normales y dejan perplejos a los
especialistas del medio. Nadie sabe exactamente
qué los causa, pero se sabe a ciencia cierta que
son irrepetibles. Sin embargo, Hollywood en su
búsqueda del éxito, siempre ha insistido en las
secuelas de éxitos anteriores. En algunos casos,
como el del último Batman y las segundas
versiones de Shrek y La Edad de Hielo,
la secuela es más taquillera que la primera
versión, pero son la excepción que confirman la
regla. En el caso local Eco Moda fue un
desastre total después del éxito de Betty la
Fea. Todo es muy relativo y nada es seguro
en la industria cinematográfica y mucho menos en
países como Colombia. Clara María Ochoa se
apuntó a un éxito sin precedentes con Soñar
no cuesta nada, que es un milagro después
del fracaso económico de su primer película
Como el gato y el ratón que no obtuvo sino
90.000 espectadores, que es una cifra
respetable, pero no da para seguir pensando en
hacer cine. Sin embargo, el tema de la guaca le
fascinó, así como a Sergio Cabrera y a Víctor
Gaviria que ya estaban haciendo planes para
filmarla, pero ella se adelantó y fue premiada
por el FDC en el mismo grupo con Bluff, Al
final del espectro, Satanás y Adiós, Ana
Elisa, que dista mucho de los proyectos
bastante regulares que escogió el jurado del
2008. El
resto es historia, como dice el dicho popular.
Sin embargo, la productora de Clara María, CMO
Producciones, no ha tenido la misma suerte con
sus otros dos proyectos, Esto huele mal y
El ángel del acordeón, y en especial la
última, que ni siquiera tuvo la taquilla de su
primer película. Ahora está embarcada en la
producción del libro de García Márquez Del
amor y otros demonios, que tampoco recibió
el beneplácito del jurado del FDC de Producción
y el de Posproducción, caso absurdo que ya
mencionamos antes. Sabemos que este tipo de
películas son supremamente costosas, que el
nombre de García Márquez es mágico para algunas
cosas, pero de malas en el cine y que la
película de su novela homónima Amor en los
tiempos del cólera fue uno de los más
grandes desastres económicos de los últimos
años.
¿Es rentable
el cine colombiano?
Por
lo que hemos visto hasta ahora, la respuesta es
un rotundo NO, las cifras lo demuestran sin mucho
esfuerzo y dejan muchas dudas en el aire, pero
casos como el de Bluff dan muchas
esperanzas positivas. Demuestra que una película
hecha con mesura, profesionalismo y talento
puede triunfar, que los temas de narcotráfico,
secuestro y extrema y repugnante violencia están
mandados a recoger. Pero, ante todo, estamos
viendo unos ejemplos que nos deben servir de
experiencia para el futuro, que lo importante no
es solamente "hacer" cine, sino saber venderlo
y darse cuenta que la parte económica de una
producción es tan importante o más que la parte
temática. Por eso nos sorprendió tanto una
entrevista en el diario
El Tiempo del domingo 31 de Agosto titulado
¿Qué Tiene Y Qué Le Falta Al Cine Nacional?
donde la guionista mexicana Paz Alicia
Garciadiego, que vino a Bogotá para ser jurado
en las convocatorias del FDC, dijo
inocentemente, "Una cosa que nos marcaron cuando
llegamos a Bogotá fue ‘no elijan pensando en
función de qué proyecto vaya a ser taquillero’".
Y ahí, en esa sola frase dejaron en claro el
gravísimo problema del cine colombiano y su
falta de rentabilidad: Lo que no nos cuesta,
hagámoslo fiesta. Nos parece que ha habido
demasiado interés en repartir la plata al mayor
número de personas o empresas, sin tener en
cuenta los resultados finales. Es irónico que
los $7.696 millones entregados en estos años por
Ibermedia y el FDC para "fomentar el cine
colombiano" haya arrojado como resultado más
de $20.000 millones de pesos en pérdidas para
los productores beneficiarios de esos
incentivos. No tener en
cuenta la parte económica de una película es
como cometer suicidio colectivo. Y como
siempre ha sucedido en nuestro cine, el pobre
productor es el que pone la chequera y paga los
platos rotos.

No hay cama
para tanto proyecto
Si
de alguna forma nos preocupa la suerte de
aquellos que han tenido que sufrir en carne
propia las vicisitudes de hacer cine en
Colombia, de tener que salir de su patrimonio
personal o familiar para lograr terminar una
película, de ver sus sueños derrumbarse en una
sala vacía, nos aterra lo que viene ahora.
Haciendo un recuento de los proyectos ganadores
de las convocatorias, de las películas
terminadas pero sin estrenar, de los proyectos
recientemente premiados, de los sueños que
acaban de arrancar, nos entra un gran pánico.
En
este momento hay 27 películas terminadas y
listas para estrenar, otras 36 premiadas en las
convocatorias del 2006, 2007 y 2008 que tienen
que estar terminadas antes de mediados del 2011, 36
películas filmadas, posproducidas, paradas o en
un limbo inexplicable. Esto significa que hay
una tremenda sobreproducción de 99 películas
colombianas para los próximos 3 años. Para un
país acostumbrado a 8 o 10 películas al año,
esto es una locura, además de ser prueba de una
falta de planeación imperdonable. Y como si
fuera poco, en la convocatoria de Producción del
FDC del 2007 premiaron 10 proyectos en lugar de
los 8 acostumbrados y en el 2008 premiaron 11,
reduciendo los montos individuales de las
películas, cuando deberían estarlos aumentando
para ajustarse a precios más actualizados y a la
vez "echando a rodar" más cine de lo que el país
(y el público) aguanta.
Un
reconocido productor colombiano, al ver el
fracaso económico de su última película,
comentaba que el público nacional no aguanta más
de una película colombiana por mes. Pero uno
también se pregunta, "¿y qué pasará con todas
esas otras películas que están en 'cola'
esperando su oportunidad de estrenarse en las
salas de cine del país?" ¿Entrará
a funcionar una junta de calidad como en la
época del sobreprecio? ¿Se podrán ver todas las
película realizadas o solo una pequeña
selección? ¿Los contratos de los premios del FDC
toman en consideración la eventualidad de no
mostrar las películas en los cines por sobrecupo
de cine colombiano? ¿Se perdió esa platica?

Los premios:
¿beneficio o maldición?
En
nuestras páginas hemos discutido hasta la
saciedad el problema de los premios a medias, en
nuestro artículo
Manual para hacer cine en Colombia
desglosamos los diferentes aspectos de los
peligros de hacer cine en Colombia, pero no nos
cansaremos de repetir que los premios en las
manos equivocadas o en manos inexpertas es botar
la plata a la basura y crearle un grave problema
al productor beneficiado. Al exigirle al ganador
bajo contrato cumplir con unas fechas y unas
condiciones a veces imposible de alcanzar por
inexperiencia, ingenuidad, falsas expectativas,
presupuestos demenciales, etc., se vuelve más un
problema que un beneficio. Es como en el
comercial de las Aseguradoras "La Lotería de
la Vida" donde los concursantes en lugar de
plata se ganan un infarto, un robo, un atraco,
un estrellón, etc. Con curiosidad
observamos que el jurado de este año volvió a
premiar un proyecto que se llama El Gancho,
que ganó premio de producción de largometraje en
el 2005, que devolvieron el premio por alguna
razón y ahora volvieron a presentarse y otra vez
volvieron a ganar. En el 2005 yo le escribí esta
opinión al jurado de entonces sobre la parte
económica: "Expectativas
muy optimistas, pero no muy reales.
Desafortunadamente, todos los proyectos
regionales adolecen de bases sólidas y al estar
alejados de los centros importantes no tienen
experiencia en el día a día de la producción".
En dos años treparon el presupuesto inicial a
más del triple del costo inicial y la volvieron
la segunda película más costosa de los ganadores
del 2008.
¿Será que
volverán a
devolver el dinero cuando se encuentren ante las
realidades de una producción con un presupuesto
totalmente desmedido?
¿Serán
capaces de conseguir el resto del dinero
necesario para terminarla?
Sería interesante
averiguar si los miembros del jurado estaban
advertidos de los antecedentes tan precarios de este proyecto
y proponer desde ahora que proyecto que devuelva
la plata, no puede volver a concursar. A
nosotros esto nos parece una falta de seriedad
total.
¿Quién
está encargado de vigilar esto?
Al darle el 25
o el 30% del costo total de una producción de
más o menos unos $1.200 millones, es entregarle una
"papa caliente" al productor de más de $800
millones que tiene que financiar para poder
llevar su producción a las pantallas de cine.
Hoy en día, con más y más inversionistas "quemados"
o más bien "chamuscados" con los malos resultados de las películas que
hemos mencionado antes, ésto se vuelve una tarea
casi imposible y volvemos a los viejos tiempos
del productor que tenía que hipotecar hasta el
perro de la casa para poder terminar su "superproducción".
El Ministerio de Cultura y Proimágenes tratan de
tapar esta realidad con las dos manos y con las
cifras de los miles de millones repartidos a
diestra y siniestra y los nombres de todos los
beneficiados por esta maravillosa "lluvia de
regalos", pero
¿alguién
se ha tomado la molestia de investigar sobre
todas las maromas indescifrables que tiene que
hacer un productor para conseguir el resto de la
plata? En nuestra humilde opinión estamos casi
seguros que varios de los ganadores de las
convocatorias del 2007 y el 2008, donde hay
mucho novato sin experiencia, no van a poder
terminar sus producciones y se van a ver en
serios problemas con el contrato firmado con
Proimágenes, que exige la devolución total de la
plata del premio, además de intereses.
¿Y
los proyectos que se avecinan?
Hemos dejado
de ultimas los proyectos de desarrollo de
guiones que, a la larga, son una broma porque se
están premiando unas "escaletas" de guiones que
básicamente
no sirven para nada si no se hace el guión
definitivo y se está dando un dinero apreciable ($12
millones en el 2008), que es excesivo para un
trabajo que no significar nada. En el momento hay
solamente 9 proyectos que han sido aprobados para
producción que vienen de guiones premiados y 83
guiones premiados, que no han seguido a su etapa
de producción. Para cada proyecto ganador se
debería nombrar un tutor o evaluador (pagado por
el ganador del premio) para que evalúe si
efectivamente el guión terminado llena las
expectativas del premio entregado.
Evaluación
final
A pesar de
carecer de más información detallada fuera de la
que se encuentra reseñada en páginas web
abiertas al público, y no ser un estudio
verdaderamente a fondo, labor que ya debería
haber hecho Proimágenes o la Dirección de
Cinematografía del Ministerio de Cultura, desde
nuestras páginas de En Rodaje queremos
hacer un llamado a evaluar las siguientes
conclusiones y responder las siguientes
preguntas:
El cine en
Colombia está dejando una pérdida incalculable
en un 84% de las películas que se han hecho en
el país desde que se empezó la Ley 814 de 2003,
así hayan tenido o no éxito con el público.
¿Están
concientes de este hecho procupante los miembros
del Consejo Nacional de las Arte y la Cultura en
Cinematografía? ¿Los premios
sirven para fomentar el cine o las quiebras de
la mayoría de los ganadores?
Hace falta un
estudio minucioso de los resultados positivos o
negativos que hayan tenido las más de 220
empresas que se han acogido a los Certificados
de Inversión y Donación en proyectos
cinematográficos avalados por la Dirección de
Cinematografía por valor de más de 13.000
millones de pesos.
¿Qué opinan
estas empresas de su inversión? ¿Están
satisfechas con su inversión? ¿Se justifica o
no?
En los
próximos tres años va a haber una avalancha de
aproximadamente 60 a 70 películas terminadas y listas
para exhibir en el país, casi todas financiadas
parcialmente
por el FDC.
¿Hay
posibilidad de exhibirlas todas o por lo menos
un buen porcentaje? ¿Hay posibilidad de
ganancia para estas películas o pérdidas
aseguradas? ¿Cuantas se van a
quedar encerradas en un closet por falta de
espacio en las pantallas del país? ¿Qué piensan de esto
los exhibidores? ¿Estamos inundando el mercado,
favoreciendo cantidad por encima de calidad?
¿Volvimos a los excesos del sobreprecio que casi
acaba con la poca imagen positiva del cine
colombiano? ¿Estamos matando a la gallinita de
los huevos de oro?
¿Se les está
dando indicaciones erróneas a los jurados de las
convocatorias? ¿Por qué ya no tienen un jurado
colombiano, que esté ejerciendo su profesión en
el país y no un nacional que vive en el
extranjero, dentro de cada uno de los jurados para
servir de guía para los extranjeros, que
desconocen nuestras costumbres y formas de
producir? ¿Por qué los jurados de posproducción
escogieron dos documentales para premiar cuando
deben saber perfectamente que son trabajos más
de televisión y no de cine, tanto que uno de
ellos es directamente financiado por la Comisión
Nacional de Televisión y que no tienen casi
posibilidad de exhibirse en el país? A la larga,
ese dinero era más importante colocarlo en
cualquiera de las otras películas que se
presentaron, así no hayan sido del agrado
personal de los miembros del jurado, pero
despilfarrarlas en dos productos sin
posibilidades de público no tiene ningún
sentido. ¿Por qué no consiguen jurados
especialistas en exhibición, distribución,
marketing y presupuestos?
Como posdata
queremos hacer hincapié en un detalle que no se
ha tocado en nuestra crítica y que nos parece
básico para cualquier estudio sobre la
rentabilidad del cine en Colombia y es el
problema de la exhibición y distribución no
solamente de cine colombiano, sino de cine
latinoamericano en el país. Las dos grandes
fallas de la desaparecida y nunca bien ponderada Focine fueron, primero que todo, su incapacidad
de cobrarle al medio (exhibidores) los dineros
del sobreprecio que deberían alimentarla de los
fondos necesarios para su funcionamiento
correcto y sus conceptos erróneos de cómo
distribuir las películas producidas por la
entidad. La primer falla se subsanó en esta
ocasión con la Ley 814 que le dió a Proimágenes
la fuerza legal necesaria para cobrar los
porcentajes exigidos de los exhibidores,
distribuidores y productores. Junto con el
sistema de información Sirec, éste punto clave
para el buen funcionamiento de la Ley se está
manejando a la perfección. El segundo error, el
de la distribución, sigue siendo el talón de
Aquiles no solamente de estas entidades, sino
del cine colombiano en general. Consideramos que ya
se ha demostrado claramente que en Colombia
estamos perfectamente capacitados técnicamente para producir
cine a la altura de cualquier país del mundo.
Ahora falta lo más importante y es lograr
exhibir ese mismo producto de la mejor manera
posible y lograr que sea rentable. No es una
tarea fácil, pero tampoco imposible.
julioluzardo@enrodaje.net
Comentarios:
Mayo 20, 2009
Nombre: Andrés Arévalo
Correo Electrónico:
elhombrealado@gmail.com
Creo que el problema del cine colombiano es
que sigue deleitándose mostrando los mismos
temas monótonos que hartan al público y que
realmente sólo le interesan a sus creadores
ya los productores que invierten en dichas
producciones.
Es una pena que el cine colombiano no quiera
salirse del desgastado tema del narcotráfico y
las tramas aburridas que sólo muestran lo peor
de nuestra sociedad.
Paradójicamente las películas que mas taquilla
han arrojado desde los principios de nuestro
cine han sido películas que han mostrado el
lado humano de los colombianos y me refiero a
la versión de "María" de la obra de Jorge
Isaacs y "La estrategia del caracol" de Sergio
Cabrera donde los personajes no tienen que ser
necesariamente el colombiano torcido, bruto,
que todo le sale de chepa, sino el personaje
universal que siente lo que sentiría alguien
en Colombia, o en China, o en Irlanda donde
todas son culturas diferentes.
A
eso agreguémosle el agravante de las pésimas
campañas publicitarias con copys tan absurdos
como: MIRELA PARA QUE DECIDA SI LA ODIA... o
EL MAN EL SUPERHEROE NACIONAL (que no sé cómo
a alguien se le ocurre hacer semejante
ridiculez)
En conclusión tenemos un cine colombiano que
nació muerto, sin industria, sin público. Y
los apoyos a la producción son para películas
donde sólo muestra lo peor de nosotros como
sociedad. Seguimos encontrándole un gusto a
miserabilizarnos en la pantalla grande.
Mayo 19, 2009
Nombre: Luka
Tambien
es necesario que el medio de cineastas
conozcan el caso de SATANAS donde por un
descuido de su "productor" el sr. Rodrigo
Guerrero, los inversionistas no pudieron
aplicar los certificados de su exención de
impuestos, ya que el sr guerrero dejo pasar la
fecha limite para hacer dicha vuelta. con esto
quiero decir que esos inversionista: ALDOR,
MANUELITA, ETC, perdieron 2.000 millones de
pesos, ye encima tuvieron que pagar sus
impuestos completos, y ellos tan campantes
siguen de "productores", y la sra Claudia
triana y el sr David Melo los siguen
premiando, no importa que hayan robado!!!
Abril 17, 2009
Nombre: Anónimo
"pienso que el cine en nuestro pais apenas
esta tomando forma... y no se puede apagar esa
pequeña llama echándole tanta leña ( peliculas),..estas
empresas que financian las peliculas y/ó
concursos (festivales) deberían apoyar al
máximo con toda solamente a dos o tres
peliculas las cuales sean escogidas entre
muchas debido a un estudio minunciosamente
rigido de expertos los cuales evaluen el
impacto que tendrán si son exhibidas basándose
en la "trama" de dichas películas,
ojala
innovadoras,.... lo que trato de decir es que
no se pongan a repartir el pastel entre muchas
películas sino que mas bien brinden los
suficientes recursos ( pedaso de pastel) para
que esas pocas peliculas salgan con excelente
calidad.. y a medida que cresca la acogida de
estas peliculas, nacerá la industria del cine
en nuestro país... ya que lo que se quiere es
aumentar la calidad y asi la mirada del mundo
cinematografico se volteará hacia nuestro país
con una visión de inversión."
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opiniones)
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