Principal Correo Buscar
Buscar
En Rodaje
Nosotros Servicios Software
Secciones










 

Sea parte de En Rodaje

INGRESE SUS DATOS YA:
Llene el formato sencillo de datos para ser incluído en alguna de nuestras secciones de profesionales del medio.
(INGRESO DE DATOS)

 
  Only for international Producers:

It's no big secret that nowadays production companies can film practically anywhere in the world with the same quality that we have become accustomed to with Hollywood. Look into what Colombia has to offer:
FILMING IN COLOMBIA
LOCATIONS IN COLOMBIA

 
  Cinembargo Colombia

Este texto ofrece una mirada inédita sobre la producción cinematográfica colombiana. Sin desprenderse de la narrativa fílmica de las obras que analiza, Juana Suárez conduce por entre la densidad cultural de esta producción y su inseparable relación con la historia social y política del país, con un punto de vista siempre esclarecedor..

 
  70 Años de Sueños

70 Años de Sueños es el título del nuevo DVD de 54 minutos de duración, dirigido por Julio Luzardo y producido por el Patrimonio Fílmico Colombiano, sobre los primeros 70 años del cine nacional. Indispensable para cinéfilos, investigadores y amantes del cine colombiano. A la venta en las oficinas del Patrimonio. Informes en el 283-6496 o info@enrodaje.net .

 
  Libro de Armando Plata

Este libro es una crónica autobiográfica escrita por Armando Plata con algunas de sus vivencias en la radio y la televisión colombiana en los años 60, 70 y 80. (Más información)

 
  Manual Para Hacer Cine en Colombia

Indispensable lectura para aquellos que quieren emprender la realización de una película o hacer un proyecto de cine. Datos actualizados al 2008 (Artículo)

 
  Libro sobre Largometrajes Colombianos

Se encuentra disponible para la venta en las oficinas de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano el libro "Largometrajes Colombianos en Cine y Video" (Más Información)

 
  Colombia100

Estas 100 imágenes excepcionales invitan a la industria cinematográfica del mundo a interesarse en Colombia, en su diversidad, en su desarrollo urbano o en su clima, ideales para cualquier filmación. (Más Información)

 
Cine, Televisión, Fotografía y Producción en Colombia
 

por Julio Luzardo

Ya nos encontramos a cinco años de la puesta en marcha de la Ley 814 de fomento al cine en Colombia. Consideramos que ya hay suficiente experiencia adquirida para hacer una evaluación a fondo de los alcances de la Ley, de lo logrado hasta el día de hoy y de intentar responder la pregunta "¿Es rentable el cine en Colombia?"

Colombia es un país que no cuenta con una verdadera industria de cine. Es un país donde se hacen películas irregularmente, pero no es un país que produzca películas con cierta continuidad o que tenga una infraestructura económica viable para sostener esa industria, por pequeña que sea. Hasta ahora no han existido grandes empresas, ni grandes capitales involucrados en el medio. Desde sus inicios en el año 1922, el cine colombiano sólo ha producido un poco más de 200 títulos, una suma ínfima si se compara con otros países. Los laboratorios cinematográficos desaparecieron hace muchos años ante la falta de trabajo sostenido. Sin embargo, de vez en cuando hay un “boom” que hace pensar que al fin va a nacer el cine en Colombia, generalmente inspirados en nuevas leyes o en apoyos estatales que sufren los vaivenes de los gobiernos de turno. Pero la realidad es que cada película que se hace es una aventura singularmente azarosa que despega con un sueño y generalmente termina en una pesadilla, por inexperiencia, falta de conocimiento del medio y mal manejo de los recursos disponibles.

A finales del año 2003 se comenzó a reglamentar la Ley 814 a través del Consejo Nacional de las Artes y Cultura en Cinematografía, CNACC, junto con el decidido apoyo de la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura y en el 2004 se empezaron a ver los frutos y los alcances de la Ley con el apoyo en la posproducción, promoción y eventual distribución de las películas Malamor, El Rey, Colombianos una acto de fe, La sombra del caminante, Perder es cuestión de método, Sumas y restas, Sin Amparo y La historia del baúl rosado, películas que de cierta forma estaban estancadas y que agradecieron efusivamente los dineros del Fondo de Cinematografía que les permitió salir a las salas de cine con relativo éxito.

En el 2005 se estrenó la película Rosario Tijeras, que se produjo sin ayuda del Fondo, pero que le abrió las puertas de la esperanza al cine nacional al lograr una taquilla por encima de un millón de espectadores, caso que no se veía desde el año 1994, 11 años atrás, con la película La estrategia del caracol de Sergio Cabrera. Esta clara muestra de las posibilidades de taquilla de una película colombiana sirvió para que el medio desempolvara viejos proyectos y los nuevos cineastas, recién salidos de las aulas universitarias, empezaran a mandar sus proyectos a las convocatorias del FDC (Fondo de Cinematografía) para ver si la suerte les sonreía y podían hacer realidad sus sueños de celuloide.

El año siguiente (el 2006) se realizó la primer convocatoria de Producción o Realización de largometrajes, de donde salieron cuatro proyectos (Soñar no cuesta nada, Bluff, Al final del espectro y Satanás), que fueron claves en la creación del llamado "boom" del cine colombiano y cambiaron la actitud del público al encontrarse con cuatro proyectos maduros, bien realizados, bien actuados, técnicamente impecables, con imagen y sonido a la altura de cualquier película extranjera. El cine colombiano se volvió en poco tiempo un producto de orgullo para el espectador y acudió a sus exhibiciones con gusto y sin complejos.

El total de asistentes al cine colombiano en el 2005 fue de 1’867.036 espectadores. Es decir que el cine colombiano con sólo 8 películas, 4.4 % del mercado de los largometrajes estrenados, logró el 11.44% de los espectadores totales del año en el país. En el 2006 volvió a dominar la taquilla con 7 películas que lograron más de tres millones de espectadores y una de ellas, Soñar no cuesta nada, se volvió la líder absoluta del año al lograr unas entradas de 1'200.000 espectadores.

En el 2007 las películas Bluff, Satanás, Esto huele mal  y Muertos de susto, sacaron la cara por el cine nacional, pero las otras 7 películas que las acompañaron durante el año, tuvieron un comportamiento mediocre y demostraron claramente que el público sólo va a ver lo que le interesa y no por su nacionalidad. Ahora en el 2008, Colombia vuelve a liderar con Paraíso travel, la película más taquillera del primer semestre del año, pero cada película nacional ha tenido que defenderse con su propia calidad. Sin embargo, aquí en el país, en promedio general, el cine colombiano tiene mayor taquilla que las películas de Hollywood y de otras partes del mundo.

Los buenos resultados logrados

Por lo que podemos ver con las cifras anteriores, el cine colombiano ha logrado captar un público muy grande para sus producciones y a pesar de sus detractores, que no hay una continuidad en la exhibición de sus proyectos, que no tiene una calidad "standard" en sus temáticas y tratamientos, ha logrado crear una buena imagen en los últimos años y ha abonado el camino para nuevas películas.  

El apoyo del FDC e Ibermedia y la taquilla

Desde que se creó la Ley se han exhibido 38 largometrajes colombianos en el país, de los cuales 32 (el 84.21%) recibieron 6.291 millones de pesos del FDC y 810.000 dólares de Ibermedia, que serían más o menos 7.696 millones en total en un plazo de unos cuatro años. Según las cifras publicadas por Proimágenes, el ente regulador de los dineros de la Ley, estas 38 películas tuvieron 9'647.520 espectadores repartidos de la siguiente forma:

 
    Apoyos  
Película Espectadores FDC-Ibermedia Fecha
     
Soñar No  Cuesta Nada 1.198.172 490.000.000 2006
Rosario Tijeras 1.053.030 120.000.000 2005
Paraíso Travel 888.409 370.000.000 2008
Muertos de Susto 670.000 0 2007
Bluff 494.186 370.000.000 2007
Satanás 465.407 683.180.000 2007
Mi Abuelo, Mi Papá y Yo  457.196 0 2005
Esto Huele Mal 422.531 370.000.000 2007
Cartas del Gordo 412.984 120.000.000 2006
Karmma 412.884 120.000.000 2006
El Colombian Dream 377.692 220.000.000 2006
El Rey 373.000 100.000.000 2004
María Llena Eres de Gracia 315.633 120.000.000 2005
Al Final del Espectro 315.010 490.000.000 2006
Perro Come Perro 291.715 165.030.000 2008
Perder es Cuestión de Método 252.710 184.324.029 2005
Sumas y Restas 247.125 515.000.000 2005
Dios Los Junta y Ellos Se Separan 243.000 120.000.000 2006
La Esquina 172.847 0 2004
La Ministra Inmoral 137.963 0 2007
El Trato 80.577 354.671.400 2006
El ángel del acordeón 68.038 370.000.000 2008
Entre Sábanas 66.642 0 2008
Colombianos, un acto de fe 54.000 100.000.000 2004
La Boda del Gringo 40.828 0 2007
Apocalipsur 26.526 60.000.000 2007
Buscando a Miguel 20.431 120.000.000 2007
Cuando Rompen Las Olas 18.643 160.598.840 2006
La Historia del Baúl Rosado 18.329 619.500.000 2005
El Esmeraldero 13.000 0 2004
La Sombra del Caminante 7.834 80.000.000 2005
El Sueño del Paraíso 7.500 0 2007
Yo soy otro 6.131 145.000.000 2008
Archivos Privados de Pablo Escobar 5.500 0 2004
Juana Tenía el Pelo de Oro 4.540 100.000.000 2007
Malamor 3.500 160.000.000 2004
Sin Amparo 2.075 615.750.000 2005
Polvo de Angel 1.932 253.550.000 2008
     
     
38 Películas 9.647.520 $ 7.696.604.269  

Evaluación general de ganancia o rentabilidad

Sin entrar en mayores detalles, estas 38 películas han contado con $7.696 millones de auxilios en sus diferentes etapas de producción y promoción del FDC y de Ibermedia, han recuperado más o menos $21.224 millones en taquilla, para un total de $28.921 millones, de los cuales han tenido que descontar aproximadamente un 15% para el Canal RCN o Caracol en los casos de utilización de sus servicios en la promoción de las películas. Sin tener datos exactos sobre los costos reales de las películas ya que los productores siempre "inflan" las cifras, hemos calculado un costo promedio basado en experiencia propia de muchos años, que nos da un costo aproximado de $46.630 millones para el grupo, dejando un saldo en rojo de $20.054 millones después de hacer los descuentos reglamentarios.

Aunque calculamos que más o menos el 84% de las películas perdieron plata, algunas mucho más que otras, hay seis producciones que lograron salir aflote, Soñar No Cuesta Nada, Muertos de Susto, Bluff, Mi Abuelo, Mi Papá y Yo, Cartas del Gordo, y Al Final del Espectro. Hay otras cuantas que están en el borde entre la ganancia y la pérdida y posiblemente logren salvar sus costos de producción con algunas ventas en el exterior, a la vez que otras definitivamente se ahogaron en el inmenso mar del fracaso económico.

Algunas de las que más taquilla, como Rosario Tijeras,  a la vez fueron las más costosas y cayeron en la evaluación final al no cubrir sus excesivos gastos de producción.

Éxito o fracaso, ésa es la pregunta

Tres de las películas más taquilleras del grupo (Rosario Tijeras, Paraíso Travel y Satanás) fueron adaptaciones de libros exitosos y la cuarta (Soñar No Cuesta Nada) utilizó un evento muy publicitado de la vida real para lograr captar al público. La fuerza promocional de los canales de televisión, RCN y Caracol, lograron colocar varias películas bien escogidas por encima de los 400.000 espectadores, pero en otros casos como los de La Ministra Inmoral, El Angel del Acordeón, Te amo, Ana Elisa y Los actores del conflicto ni siquiera ese apoyo sirvió para impulsar películas que no eran del gusto del público. La excesiva violencia de Perro Come Perro, historias como el secuestro de La Milagrosa, la guerra interna colombiano de Los actores del conflicto y el estilo cómico-farsa de Te amo, Ana Elisa demuestran claramente que ese tipo de temas no son los favoritos a la hora de pagar la boleta, especialmente de las mujeres que son la fuerza decisoria de la escogencia de cine para ver.

El caso de Dago García

Al cine colombiano le ha faltado una empresa grande con mucho capital de riesgo para liderarla o por lo menos darle una continuidad a los eternos intentos individuales, y muchas veces fallidos, que ha sido la característica de este medio en el país. RCN Cine lo está intentando a través del apoyo publicitario en televisión que se le ha brindado a varias películas nacionales, que a la vez han sido algunas de las más taquilleras. El Canal Caracol, mucho más selectivo y aislado, ha apoyado decisivamente y casi en exclusividad total a Dago García, su escritor y director creativo de programación. Desde hace varios años Dago ha institucionalizado su película familiar de Navidad al estrenar una cinta cada año en la que es tradicionalmente la mejor fecha desde el punto de vista cinematográfico, el 25 de Diciembre. Sus películas normalmente tienen taquillas por encima de los 400.00 espectadores y últimamente logró pasar de los 600.000 con Muertos de Susto. Su ejemplo es inigualable en el cine colombiano y se parece al de Gustavo Nieto Roa cuando trabajaba con "El Gordo" Benjumea, pero mucho más organizado y consecuente en sus acciones. Gracias al apoyo decidido de Caracol y sus prebendas colaterales, Dago logra producir sus películas de una manera industrial a más bajo costo que cualquier otro productor y es el único en Colombia que puede predecir más o menos sus ganancias con una exactitud casi milimétrica. Sin embargo, como no hay nada perfecto y mucho menos en el cine, Dago tiene su talón de Aquiles y es la formula familiar que ha utilizado en casi todas sus películas, que parecen hechas en serie y carecen de características individuales. Cada vez que se aleja de la formula, como en La Esquina, fracasa. Al no tener una producción más grande y más variada, sino su película acostumbrada de Navidad, un fracaso es mortal para la estructura financiera de su empresa y necesita varias películas exitosas (en igual número de años) para volver a recuperarse del error. Este año está haciendo un nuevo giro peligroso con una película que ha tenido varios títulos, pero parece que La Captura es el definitivo. Concursó con ella en la convocatoria de Posproducción de FDC de este año y no fue premiada, pero eso no significa mucho ya que el jurado de esa modalidad decidió escoger dos documentales sin grandes pretensiones (y sin ninguna posibilidad de éxito en taquilla) por encima de películas precisamente como la de Dago, Del amor y otros demonios, La vida era en serio, etc., que hacen parte de los errores cometidos por el honorable jurado extranjero de este año (y que sirve de tema para otro artículo en el futuro). La Captura es un proyecto que imita muy de cerca a Apocalipsis Ahora de Francis Ford Coppola y es muy parecida en tono a La Milagrosa, así que las posibilidades de repetir sus éxitos familiares anteriores es bastante lejano, pero en esta ruleta del cine sólo el público tiene la última palabra.

En CMO Producciones soñar no cuesta nada

A veces los éxitos fuera de serie como Soñar no cuesta nada en cine y Betty la Fea en televisión son fenómenos que se salen de los parámetros normales y dejan perplejos a los especialistas del medio. Nadie sabe exactamente qué los causa, pero se sabe a ciencia cierta que son irrepetibles. Sin embargo, Hollywood en su búsqueda del éxito, siempre ha insistido en las secuelas de éxitos anteriores. En algunos casos, como el del último Batman y las segundas versiones de Shrek y La Edad de Hielo, la secuela es más taquillera que la primera versión, pero son la excepción que confirman la regla. En el caso local Eco Moda fue un desastre total después del éxito de Betty la Fea. Todo es muy relativo y nada es seguro en la industria cinematográfica y mucho menos en países como Colombia. Clara María Ochoa se apuntó a un éxito sin precedentes con Soñar no cuesta nada, que es un milagro después del fracaso económico de su primer película Como el gato y el ratón que no obtuvo sino 90.000 espectadores, que es una cifra respetable, pero no da para seguir pensando en hacer cine. Sin embargo, el tema de la guaca le fascinó, así como a Sergio Cabrera y a Víctor Gaviria que ya estaban haciendo planes para filmarla, pero ella se adelantó y fue premiada por el FDC en el mismo grupo con Bluff, Al final del espectro, Satanás y Adiós, Ana Elisa, que dista mucho de los proyectos bastante regulares que escogió el jurado del 2008. El resto es historia, como dice el dicho popular. Sin embargo, la productora de Clara María, CMO Producciones, no ha tenido la misma suerte con sus otros dos proyectos, Esto huele mal y El ángel del acordeón, y en especial la última, que ni siquiera tuvo la taquilla de su primer película. Ahora está embarcada en la producción del libro de García Márquez Del amor y otros demonios, que tampoco recibió el beneplácito del jurado del FDC de Producción y el de Posproducción, caso absurdo que ya mencionamos antes. Sabemos que este tipo de películas son supremamente costosas, que el nombre de García Márquez es mágico para algunas cosas, pero de malas en el cine y que la película de su novela homónima Amor en los tiempos del cólera fue uno de los más grandes desastres económicos de los últimos años.

¿Es rentable el cine colombiano?

Por lo que hemos visto hasta ahora, la respuesta es un rotundo NO, las cifras lo demuestran sin mucho esfuerzo y dejan muchas dudas en el aire, pero casos como el de Bluff dan muchas esperanzas positivas. Demuestra que una película hecha con mesura, profesionalismo y talento puede triunfar, que los temas de narcotráfico, secuestro y extrema y repugnante violencia están mandados a recoger. Pero, ante todo, estamos viendo unos ejemplos que nos deben servir de experiencia para el futuro, que lo importante no es solamente "hacer" cine, sino saber venderlo y darse cuenta que la parte económica de una producción es tan importante o más que la parte temática.  Por eso nos sorprendió tanto una entrevista en el diario El Tiempo del domingo 31 de Agosto titulado ¿Qué Tiene Y Qué Le Falta Al Cine Nacional? donde la guionista mexicana Paz Alicia Garciadiego, que vino a Bogotá para ser jurado en las convocatorias del FDC, dijo inocentemente, "Una cosa que nos marcaron cuando llegamos a Bogotá fue ‘no elijan pensando en función de qué proyecto vaya a ser taquillero’". Y ahí, en esa sola frase dejaron en claro el gravísimo problema del cine colombiano y su falta de rentabilidad: Lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta. Nos parece que ha habido demasiado interés en repartir la plata al mayor número de personas o empresas, sin tener en cuenta los resultados finales. Es irónico que los $7.696 millones entregados en estos años por Ibermedia y el FDC para "fomentar el cine colombiano" haya arrojado como resultado más de $20.000 millones de pesos en pérdidas para los productores beneficiarios de esos incentivos. No tener en cuenta la parte económica de una película es como cometer suicidio colectivo. Y como siempre ha sucedido en nuestro cine, el pobre productor es el que pone la chequera y paga los platos rotos.

No hay cama para tanto proyecto

Si de alguna forma nos preocupa la suerte de aquellos que han tenido que sufrir en carne propia las vicisitudes de hacer cine en Colombia, de tener que salir de su patrimonio personal o familiar para lograr terminar una película, de ver sus sueños derrumbarse en una sala vacía, nos aterra lo que viene ahora. Haciendo un recuento de los proyectos ganadores de las convocatorias, de las películas terminadas pero sin estrenar, de los proyectos recientemente premiados, de los sueños que acaban de arrancar, nos entra un gran pánico.

En este momento hay 27 películas terminadas y listas para estrenar, otras 36 premiadas en las convocatorias del 2006, 2007 y 2008 que tienen que estar terminadas antes de mediados del 2011, 36 películas filmadas, posproducidas, paradas o en un limbo inexplicable. Esto significa que hay una tremenda sobreproducción de 99 películas colombianas para los próximos 3 años. Para un país acostumbrado a 8 o 10 películas al año, esto es una locura, además de ser prueba de una falta de planeación imperdonable. Y como si fuera poco, en la convocatoria de Producción del FDC del 2007 premiaron 10 proyectos en lugar de los 8 acostumbrados y en el 2008 premiaron 11, reduciendo los montos individuales de las películas, cuando deberían estarlos aumentando para ajustarse a precios más actualizados y a la vez "echando a rodar" más cine de lo que el país (y el público) aguanta.

Un reconocido productor colombiano, al ver el fracaso económico de su última película, comentaba que el público nacional no aguanta más de una película colombiana por mes. Pero uno también se pregunta, "¿y qué pasará con todas esas otras películas que están en 'cola' esperando su oportunidad de estrenarse en las salas de cine del país?" ¿Entrará a funcionar una junta de calidad como en la época del sobreprecio? ¿Se podrán ver todas las película realizadas o solo una pequeña selección? ¿Los contratos de los premios del FDC toman en consideración la eventualidad de no mostrar las películas en los cines por sobrecupo de cine colombiano? ¿Se perdió esa platica?

Los premios: ¿beneficio o maldición?

En nuestras páginas hemos discutido hasta la saciedad el problema de los premios a medias, en nuestro artículo Manual para hacer cine en Colombia desglosamos los diferentes aspectos de los peligros de hacer cine en Colombia, pero no nos cansaremos de repetir que los premios en las manos equivocadas o en manos inexpertas es botar la plata a la basura y crearle un grave problema al productor beneficiado. Al exigirle al ganador bajo contrato cumplir con unas fechas y unas condiciones a veces imposible de alcanzar por inexperiencia, ingenuidad, falsas expectativas, presupuestos demenciales, etc., se vuelve más un problema que un beneficio. Es como en el comercial de las Aseguradoras "La Lotería de la Vida" donde los concursantes en lugar de plata se ganan un infarto, un robo, un atraco, un estrellón, etc. Con curiosidad observamos que el jurado de este año volvió a premiar un proyecto que se llama El Gancho, que ganó premio de producción de largometraje en el 2005, que devolvieron el premio por alguna razón y ahora volvieron a presentarse y otra vez volvieron a ganar. En el 2005 yo le escribí esta opinión al jurado de entonces sobre la parte económica: "Expectativas muy optimistas, pero no muy reales. Desafortunadamente, todos los proyectos regionales adolecen de bases sólidas y al estar alejados de los centros importantes no tienen experiencia en el día a día de la producción". En dos años treparon el presupuesto inicial a más del triple del costo inicial y la volvieron la segunda película más costosa de los ganadores del 2008. ¿Será que volverán a devolver el dinero cuando se encuentren ante las realidades de una producción con un presupuesto totalmente desmedido? ¿Serán capaces de conseguir el resto del dinero necesario para terminarla? Sería interesante averiguar si los miembros del jurado estaban advertidos de los antecedentes tan precarios de este proyecto y proponer desde ahora que proyecto que devuelva la plata, no puede volver a concursar. A nosotros esto nos parece una falta de seriedad total. ¿Quién está encargado de vigilar esto?

Al darle el 25 o el 30% del costo total de una producción de más o menos unos $1.200 millones, es entregarle una "papa caliente" al productor de más de $800 millones que tiene que financiar para poder llevar su producción a las pantallas de cine. Hoy en día, con más y más inversionistas "quemados" o más bien "chamuscados" con los malos resultados de las películas que hemos mencionado antes, ésto se vuelve una tarea casi imposible y volvemos a los viejos tiempos del productor que tenía que hipotecar hasta el perro de la casa para poder terminar su "superproducción". El Ministerio de Cultura y Proimágenes tratan de tapar esta realidad con las dos manos y con las cifras de los miles de millones repartidos a diestra y siniestra y los nombres de todos los beneficiados por esta maravillosa "lluvia de regalos", pero ¿alguién se ha tomado la molestia de investigar sobre todas las maromas indescifrables que tiene que hacer un productor para conseguir el resto de la plata? En nuestra humilde opinión estamos casi seguros que varios de los ganadores de las convocatorias del 2007 y el 2008, donde hay mucho novato sin experiencia, no van a poder terminar sus producciones y se van a ver en serios problemas con el contrato firmado con Proimágenes, que exige la devolución total de la plata del premio, además de intereses.

¿Y los proyectos que se avecinan?

Hemos dejado de ultimas los proyectos de desarrollo de guiones que, a la larga, son una broma porque se están premiando unas "escaletas" de guiones que básicamente no sirven para nada si no se hace el guión definitivo y se está dando un dinero apreciable ($12 millones en el 2008), que es excesivo para un trabajo que no significar nada. En el momento hay solamente 9 proyectos que han sido aprobados para producción que vienen de guiones premiados y 83 guiones premiados, que no han seguido a su etapa de producción. Para cada proyecto ganador se debería nombrar un tutor o evaluador (pagado por el ganador del premio) para que evalúe si efectivamente el guión terminado llena las expectativas del premio entregado.

Evaluación final

A pesar de carecer de más información detallada fuera de la que se encuentra reseñada en páginas web abiertas al público, y no ser un estudio verdaderamente a fondo, labor que ya debería haber hecho Proimágenes o la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura, desde nuestras páginas de En Rodaje queremos hacer un llamado a evaluar las siguientes  conclusiones y responder las siguientes preguntas:

El cine en Colombia está dejando una pérdida incalculable en un 84% de las películas que se han hecho en el país desde que se empezó la Ley 814 de 2003, así hayan tenido o no éxito con el público. ¿Están concientes de este hecho procupante los miembros del Consejo Nacional de las Arte y la Cultura en Cinematografía? ¿Los premios sirven para fomentar el cine o las quiebras de la mayoría de los ganadores?

Hace falta un estudio minucioso de los resultados positivos o negativos que hayan tenido las más de 220 empresas que se han acogido a los Certificados de Inversión y Donación en proyectos cinematográficos avalados por la Dirección de Cinematografía por valor de más de 13.000 millones de pesos. ¿Qué opinan estas empresas de su inversión? ¿Están satisfechas con su inversión? ¿Se justifica o no?

En los próximos tres años va a haber una avalancha de aproximadamente 60 a 70 películas terminadas y listas para exhibir en el país, casi todas financiadas parcialmente por el FDC. ¿Hay posibilidad de exhibirlas todas o por lo menos un buen porcentaje? ¿Hay posibilidad de ganancia para estas películas o pérdidas aseguradas? ¿Cuantas se van a quedar encerradas en un closet por falta de espacio en las pantallas del país? ¿Qué piensan de esto los exhibidores? ¿Estamos inundando el mercado, favoreciendo cantidad por encima de calidad? ¿Volvimos a los excesos del sobreprecio que casi acaba con la poca imagen positiva del cine colombiano? ¿Estamos matando a la gallinita de los huevos de oro?

¿Se les está dando indicaciones erróneas a los jurados de las convocatorias? ¿Por qué ya no tienen un jurado colombiano, que esté ejerciendo su profesión en el país y no un nacional que vive en el extranjero, dentro de cada uno de los jurados para servir de guía para los extranjeros, que desconocen nuestras costumbres y formas de producir? ¿Por qué los jurados de posproducción escogieron dos documentales para premiar cuando deben saber perfectamente que son trabajos más de televisión y no de cine, tanto que uno de ellos es directamente financiado por la Comisión Nacional de Televisión  y que no tienen casi posibilidad de exhibirse en el país? A la larga, ese dinero era más importante colocarlo en cualquiera de las otras películas que se presentaron, así no hayan sido del agrado personal de los miembros del jurado, pero despilfarrarlas en dos productos sin posibilidades de público no tiene ningún sentido. ¿Por qué no consiguen jurados especialistas en exhibición, distribución, marketing y presupuestos?

Como posdata queremos hacer hincapié en un detalle que no se ha tocado en nuestra crítica y que nos parece básico para cualquier estudio sobre la rentabilidad del cine en Colombia y es el problema de la exhibición y distribución no solamente de cine colombiano, sino de cine latinoamericano en el país. Las dos grandes fallas de la desaparecida y nunca bien ponderada Focine fueron, primero que todo, su incapacidad de cobrarle al medio (exhibidores) los dineros del sobreprecio que deberían alimentarla de los fondos necesarios para su funcionamiento correcto y sus conceptos erróneos de cómo distribuir las películas producidas por la entidad. La primer falla se subsanó en esta ocasión con la Ley 814 que le dió a Proimágenes la fuerza legal necesaria para cobrar los porcentajes exigidos de los exhibidores, distribuidores y productores. Junto con el sistema de información Sirec, éste punto clave para el buen funcionamiento de la Ley se está manejando a la perfección. El segundo error, el de la distribución, sigue siendo el talón de Aquiles no solamente de estas entidades, sino del cine colombiano en general. Consideramos que ya se ha demostrado claramente que en Colombia estamos perfectamente capacitados técnicamente para producir cine a la altura de cualquier país del mundo. Ahora falta lo más importante y es lograr exhibir ese mismo producto de la mejor manera posible y lograr que sea rentable. No es una tarea fácil, pero tampoco imposible.

julioluzardo@enrodaje.net

Comentarios:

Mayo 20, 2009
Nombre:             Andrés Arévalo
Correo Electrónico:
elhombrealado@gmail.com 

Creo que el problema del cine colombiano es que sigue deleitándose mostrando los mismos temas monótonos que hartan al público y que realmente sólo  le interesan a sus creadores ya  los productores que invierten en dichas producciones.

Es una pena que el cine colombiano no quiera salirse del desgastado tema del narcotráfico y las tramas aburridas que sólo muestran lo peor de nuestra sociedad.

Paradójicamente las películas que mas taquilla han arrojado desde los principios de nuestro cine han sido películas que han mostrado el lado humano de los colombianos y me refiero a la versión de "María" de la obra de Jorge Isaacs y "La estrategia del caracol" de Sergio Cabrera donde los personajes no tienen que ser necesariamente el colombiano torcido, bruto, que todo le sale de chepa, sino el personaje universal que siente lo que sentiría alguien en Colombia, o en China, o en Irlanda donde todas son culturas diferentes.

A eso agreguémosle el agravante de las pésimas campañas publicitarias con copys tan absurdos como: MIRELA PARA QUE DECIDA SI LA ODIA... o EL MAN EL SUPERHEROE NACIONAL (que no sé cómo a alguien se le ocurre hacer semejante ridiculez)

En conclusión tenemos un cine colombiano que nació muerto, sin industria,  sin público. Y los apoyos a la producción son para películas donde sólo muestra lo peor de nosotros como sociedad. Seguimos encontrándole un gusto a miserabilizarnos en la pantalla grande.

 

Mayo 19, 2009
Nombre:      Luka

Tambien es necesario que el medio de cineastas conozcan el caso de SATANAS donde por un descuido de su "productor" el sr. Rodrigo Guerrero, los inversionistas no pudieron aplicar los certificados de su exención de impuestos, ya que el sr guerrero dejo pasar la fecha limite para hacer dicha vuelta. con esto quiero decir que esos inversionista: ALDOR, MANUELITA, ETC, perdieron 2.000 millones de pesos, ye encima tuvieron que pagar sus impuestos completos, y ellos tan campantes siguen de "productores", y la sra Claudia triana y el sr David Melo los siguen premiando, no importa que hayan robado!!!

 

Abril 17, 2009
Nombre:   Anónimo

"pienso que el cine en nuestro pais apenas esta tomando forma... y no se puede apagar esa pequeña llama echándole tanta leña ( peliculas),..estas empresas que financian las peliculas y/ó concursos (festivales) deberían apoyar al máximo con toda solamente a dos o tres peliculas las cuales sean escogidas entre muchas debido a un estudio minunciosamente rigido de expertos los cuales evaluen el impacto que tendrán si son exhibidas basándose en la "trama" de dichas películas, ojala innovadoras,.... lo que trato de decir es que no se pongan a repartir el pastel entre muchas películas sino que mas bien brinden los suficientes recursos ( pedaso de pastel) para que esas pocas peliculas salgan con excelente calidad.. y a medida que cresca la acogida  de estas peliculas, nacerá la industria del cine en nuestro país... ya que lo que se quiere es aumentar la calidad y asi la mirada del mundo cinematografico se volteará hacia nuestro país con una visión de inversión."

 

Escriba un comentario
(Nos interesa mucho sus opiniones)

 
 
Nombre:
Correo Electrónico:   (No será publicado)
Comentario (Máximo
2.000 letras):


 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hit Counter